Parque Central Cd. Juárez

viernes, 28 de noviembre de 2008

Sobre La Muerte de Armando Rodriguez

Este es otro excelente artículo de mi hermano Toño Canchola. Espero les lleve a una profunda reflexión

QUÉ HACER EN CASO DE MUERTE

"Mejor es ir a una casa de luto
que ir a una casa de banquete,
porque aquello es el fin de todo hombre,
y al que vive lo hará reflexionar en su corazón.”
Eclesiastés 7:2

Me aflige la muerte de Armando Rodríguez. No le conocí y seguramente no leí sus contribuciones periodísticas ni conocí sus dones. Veo las fotografías de su familia triste y siento dolor. Le doy gracias a Dios que me duele. Veo a sus compañeros de trabajo que salen de su edificio a despedirlo con emoción y aplausos. ¿Qué piensan? ¿Qué sienten? ¿A dónde van cuando regresan?
Estos momentos son valiosos porque nos empujan a pensar o deberían hacerlo. Muchos se sienten exaltados, enardecidos y claman justicia; otros, dolidos, lloran la pérdida del amigo, del colega, del compañero cuyos méritos hasta ahora reconocen. Cuán fácil es morir. En un instante estamos en este mundo y al siguiente instante nos encontramos ante la presencia de Dios.
Todos habremos de morir algún día. Los festejos o lo cotidiano, placeres y sinsabores, son pasajeros pero el día final se acerca a cada momento. ¿Estamos preparados? ¿Cómo es nuestra vida? ¿Cuál es nuestra relación con Dios?
La muerte violenta de Armando Rodríguez, como la de tantas personas que han perdido la vida en Ciudad Juárez durante este año nos debe alertar a que, no obstante todo tipo de protecciones o seguridades terrenales, en cualquier instante, cualquier cosa, hasta una turbulencia nos puede derribar. Lo que debemos temer no es nuestra muerte o la de nuestros hijos que es inevitable sino la vida sin Dios. ¡¿Cómo?, dirán algunos indignados, si Dios es cosa de la iglesia, en cambio nuestros hijos…”! ¡Deje a Dios fuera de esto- se trata de defendernos”- dirán otros con fuego en los ojos!¡”No se trata de hincarnos”-dirán unos más- “sino de pelear.” Todo esto no es sino un discurso de impotencia o de ceguera. Es cierto que la autoridad no puede casi luchar contra estas fuerzas y pretendemos entonces suplantar a la autoridad con nuestras manos en lugar de pedir por ellas. ¿Qué nos asegura que seremos capaces? Entre los funcionarios y nosotros no existe ninguna diferencia. Estamos hechos del mismo barro defectuoso.
Lo que nos debe indignar es la cursilería de los pronunciamientos bravucones o melifluos. Pasarán unos cuantos días y olvidaremos a Armando como olvidamos a miles que han muerto este año, olvidaremos a sus familiares que sufren. ¿Quién o quiénes se comprometerán con la familia de Armando a que en su hogar no falte pan ni escuela a sus hijas? En cambio estaremos preocupados por nuestras vidas y nuestros bienes, dispuestos a defenderlos cueste lo que cueste. Y si la suerte es adversa quizá musitaremos un “diosito” en los últimos instantes. Eso no nos asegura que nuestra alma será salvada.
Nuestro Dios no es una estampa inservible ni una fórmula sacramental sino una fuerza poderosa. Seguro nos ve y le irrita nuestra altivez. Sabe que recurrimos a Él solo en circunstancias desesperadas, como esta, pero no nos damos cuenta que lo es. Por eso gritamos. ¿De qué le sirve a nuestro espíritu la condena internacional de un homicidio? ¿Quién condena la muerte de muchos otros cuya labor era distinta? ¿Requiere un diario que mueran sus empleados para elevar la voz por ellos?
La situación es desesperada ciertamente. El peligro es grande. Nuestra vida está en riesgo. Es tiempo de buscar a Dios.

Acciones en Respuesta a la Violencia


Recientemente se convocó a la ciudad a un "Toque de Queda" voluntario para que el 29 de noviembre todos se quedaran en casa y no asistieran a divertirse a un bar o antro. También se ha estado convocando a la ciudadania a que dejen de pagar sus impuestos para exigirle a las autoridades a que mejore su desempeño. Literalmente se está llamando a que "Se pague conforme a Resultados". La verdad es que la ciudadanía está desesperada y por ello está vulnerable a caer en todo tipo de llamados a acciones de presión o protesta por esta situación.
A continuación dos comentarios de unos hermanos que comentan sobre este hecho pero con una perspectiva Cristiana:

El Primero...
Una Opinión sobre el Toque de Queda
Estoy de acuerdo en que como ciudadanos estemos inconformes con la situación tan difícil que venimos viviendo, pero no estoy de acuerdo con muchas de las iniciativas que se vienen presentando por medio del internet.

Déjame te explico algunos de los puntos en los que no estoy de acuerdo.

1.- Poniendo como ejemplo el toque de queda del día de hoy en el cual se motiva a la población a varias acciones de “Resistencia civil”
a) A dejar las calles a los criminales el día de hoy. No crees tú que debemos hacer lo contrario? Las calles de la ciudad, los parques, las escuelas, los lugares de recreación sana, los restaurants, los cines, etc., son lugares que nos pertenecen y ninguna manera debemos dejarlos a los ladrones y delincuentes. Al contrario, debemos de reclamarlos y volverlos “nuestros”.
b) Dejar de consumir en restaurants, cines, negocios, etc., para que estos no tengan ingresos y no paguen impuestos. Estoy totalmente de acuerdo que se motive a la población a que no vaya a antros, cantinas, y otros lugares de degradación moral y física, pero porque hemos de perjudicar a los negociantes, que ya de por si están tan afectados por la situación económica y de ausencia de clientes que atemorizados, ya no salen por las noches al cine, a cenar, a un café, etc. Si frenamos la economía afectamos a todos, al vecino al amigo, etc., y eventualmente nos afectamos a nosotros mismos.
c) El propósito de que el gobierno no tenga captación de impuestos para que así al verse afectados nos respondan es muy cuestionable. Es tratar de arreglar un mal con otro mal. Imagínate que en un caso extremo, el municipio no tenga suficiente ppto. Y empiece a recortar servicios (que de por si son insuficientes) y no recoja la basura, esta se empiece a acumular en las calles, procreando focos de infección, cucarachas, etc. La gente la empiece a tirar en lotes baldíos, afeando la ciudad y provocando mas focos de infección. Eso es solo un ejemplo, pero imagínate, que pasa con menos presupuesto para policía, transito, drenaje, bacheo, agua, alumbrado público, escuelas, transporte, etc., etc.
d) Estoy totalmente de acuerdo de pasar tiempo en nuestras casas, con nuestras familias, buscando la unión familiar y orando, pero no afectando la economía de los negocios sanos y menos con la motivación de quebrarlos para que no paguen impuestos.

2.- Antes de pedir la renuncia de nuestros gobernantes, deberíamos hacer un análisis más a fondo y encontrar la verdadera razón de nuestros problemas. Si somos sinceros, el problema no es que nuestros gobernantes no estén actuando a la altura de las necesidades tan extremas que tiene nuestra sociedad. El verdadero problema es la misma sociedad no esté respondiendo de acuerdo a su propia necesidad. Lo que nuestra sociedad necesita es un cambio. No de gobernantes, ni de cuerpos de seguridad, necesitamos un cambio en el corazón y el único que puede cambiarlo es Dios, nuestro creador. Pero para que él lo cambie, primero tenemos que arrepentirnos. Lo que tenemos que hacer es buscar a Dios (lee 2da de Crónicas 7:14), humillarnos delante de Él, pedirle perdón por nuestra insensibilidad al pecado (nuestro y de nuestra sociedad), y rogarle (Fil. 4:6) para que El cambie nuestra ciudad. Necesitamos rendirle nuestra vida a Él, hacerlo Señor de nuestras vidas y de nuestra familia, barrio y ciudad, obedecer su palabra, buscar su voluntad. Hay mucho que podemos hacer cada uno de nosotros, empezando en lo personal, siguiendo con la familia, con la colonia, el trabajo, la escuela, etc., hasta que todos juntos impactemos nuestra ciudad, nuestro estado y nuestro país.

3.- Con respecto a pedir la renuncia de nuestros gobernantes y no pagar impuestos, Dios nos llama a orar por nuestros gobernantes y por nuestras autoridades. Romanos 13:1 nos dice que debemos de estar sujetos a nuestras autoridades, Romanos 7:7 nos insta a todos a pagar nuestros impuestos.

El Segundo...
{Es necesario enfocar} la atención no hacia "el mal allá afuera", sino hacia el "mal aquí adentro". Para los cristianos, este mal es el problema del pecado y nuestra inclinación natural a hacer aquello que ofende a Dios; para los no creyentes, es la tremenda apatía y desinterés por remediar lo que afecta a los demás, "mientras no me afecte a mí o a mi familia".
Lo que estamos viviendo actualmente en nuestra querida Ciudad Juárez es resultado de que durante años los que conformamos esta comunidad hemos creído que la calidad de vida social es responsabilidad total del gobierno, creencia que nos ha cegado para ver nuestra propia responsabilidad individual.
Así que creo que estas ideas son buenas, solamente que la del Toque de Queda no se enfoque nuevamente a "hacer algo para que las autoridades reaccionen", o "para que los empresarios se den cuenta", sino más bien apoyar acciones y reflexiones que nos ayuden como individuos a reconocer aquellas áreas en nuestras propias vidas, negocios y familias en las cuales hemos tolerado actitudes y estilos de vida que, aunque no lo queramos, fomentan el amor al dinero y a lo material, valor este que creo es la raíz del narcotráfico y la corrupción.
Por otro lado, creo que también esto abre la oportunidad a los cristianos para participar en favor de una causa que tenemos en común con los no creyentes: la causa de procurar el bien de nuestros semejantes y de la ciudad en la cual Dios nos colocó.